domingo, 23 de mayo de 2010

El Trabajo Masónico

“Virtual Laboris quoque Omnia Vincit”
Lema de la red virtual Masonería Michoacana

Hace unos días se celebró el Día Internacional del Trabajo, bajo la visión de una serie de eventos trágicos que resultaron en muertos, golpeados y perseguidos, debido a las manifestaciones que realizaron obreros en Chicago y otras partes del mundo para exigir un trato más humano e igualitario, con un salario remunerador y mejores condiciones laborales para sí.
Inmediatamente me vino a la mente el hecho de que en la masonería tenemos la costumbre inveterada de hacer alegorías de nuestro trabajo y de que prácticamente todas las herramientas son empleadas para realizar un trabajo determinado. Sin embargo, ¿qué es el trabajo, ¿qué es un trabajo? y ¿qué es trabajar masónicamente? y más aun ¿qué es un trabajo masónico?
La palabra trabajo proviene del castellano antiguo trebejare, que significa esforzarse o esfuerzo, y proviene del latín trabis, que quiere decir obstáculo , traba, impedimento. También se dice que proviene de tripalium, que era una tortura que se imponía en las legiones romanas. Asimismo, se habla del término trabajolium como origen, que era una sobrecarga de trabajo que se imponía a los esclavos a manera de castigo. Cualquiera que sea la versión oficial, las opciones no son precisamente motivantes si las asimilamos sin digerirlas adecuadamente.

Para ello, vale la pena recordar para reivindicar la palabra dentro de la tradición griega a los 12 trabajos de Hércules, quien realizó su peregrinar en plena alegoría solar prodigando sus mejores esfuerzos para lograr resultados titánicos que ningún mortal había podido alcanzar anteriormente. Con ello alcanzó la gloria y nos puso el ejemplo de lo que debe ser el trabajo.
Considero que los frutos de nuestro trabajo hablan más que nuestras propias palabras o nuestras acciones cotidianas, irracionales y sin una prospectiva. Como resultado de un trabajo productivo siempre obtendremos un bien o servicio, ya sea tangible, intangible, reflexivo o espiritual. Si no estamos obteniendo ello, entonces habríamos de pensar en aprovechar el tiempo de mejor manera para obtener tales bienes y satisfactores, tanto en el trabajo como en la recreación.

En nosotros está convertir el trabajo en algo devocional, en la manera más asequible que tenemos de convertirnos en maestros. De lo contrario podemos asumir la definición de tortura insufrible, que no nos llevará sino a la amargura y a contemplar a nuestros jefes y empleadores como capataces o verdugos.
De la misma manera, tenemos que infundir esta visión a los que tenemos que guiar con nuestro liderazgo y mostrarles que los resultados de un trabajo siempre deben ser productivos, a la vez que encargarnos de que sean adecuadamente remunerados, evitando que estén condicionados para recibir un salario raquítico o que no se encuentre a la altura de sus esfuerzos y dignidad, lo cual nos lleva muchas veces a simplemente simular que se trabaja, o programarnos para aparentar trabajar solo durante las horas y días que se proponen como jornada obligatoria, desentendiéndonos de nuestra labor inmediatamente.
Hay que recordar la definición clásica de energía, como aquello que nos permite realizar un trabajo y que no se crea ni se destruye, simplemente se transforma o se comunica. El no trabajar curiosamente con los seres humanos nos condiciona para ser menos capaces de realizar nuestros mejores esfuerzos con el mínimo derroche de recursos; esto es, para lograr alcanzar la maestría, aunque es importante señalar que nos libra del agotamiento, con la terrible pena de procrastinar nuestra evolución.
Visto así, el trabajo masónico es aquel que realizamos en torno al alcance de los objetivos planteados de nuestra libre y espontánea voluntad para construirnos a nosotros mismos y a los demás y un trabajo masónico, el fruto de nuestros mejores esfuerzos para lograr los objetivos que se nos plantea en cada grado de la masonería, a nuestro más masónico entender y de más profunda visión que seamos capaces de concebir en un momento dado.

Or:. de Morelia, Michoacán, a 22 de mayo de 2010, E:.V:.

Fraternalmente,