domingo, 25 de noviembre de 2012

El Estudio de La Verdad


En este Gr:., nos impele la Mon:. a ser “Soldados de la Luz, de la Libertad y de la Razón Pura: El Pueblo y la Masonería”. Con esto, es evidente que la palabra “luz” es ambigua desde la perspectiva de un profano, siendo referida como sinónimo de Gnosis, de iniciación, de conciencia evolucionada, de conocimiento vivenciado de la Verdad. Ser un soldado de la luz, así se interpretaría como quien defenderá los logros de legiones de masones que han logrado mover el punto de referencia de la evolución humana en diferentes ámbitos, así como la lucha en contra de las fuerzas que pretenden seguirnos sumiendo en el oscurantismo, sumisión, obnubilación y acorralamiento. ¿Sin embargo, hemos estudiado la Verdad? ¿La conocemos lo suficiente como para poder defenderla? ¿Nuestra conciencia está entrenada para ejercer con presteza ese buen gusto moral que discierne la hipocresía de la nobleza? Por ello precisamente nuestra Or:. es una incesante escuela evolucionista para quien antes que asumirse soldado y fiero defensor de principios mal digeridos, silentemente se dedica al estudio de la Verdad.

Recordemos aquél grado al que estamos altamente emplazados a seguirlo practicando para estar presentes aquí y ahora: el de Apr:. Mas:. Su mónita nos exhorta a dedicarnos al estudio de la verdad, libres de preocupaciones. Esto suena verdaderamente difícil para quien vive inmerso en la cotidianeidad, realizándose preguntas tales como ¿en verdad es posible tener la mente en reposo absoluto?, ¿cómo puede un ser humano alcanzar ese estado de ausencia de preocupaciones?
Las respuestas las conoce todo iniciado. Aunque lograrla materializar requiere mucho orden e higiene mental. Existen muchas técnicas de concentración y de elevamiento de nuestro estado de conciencia, destacando de todas ellas la relajación, la meditación y el Yoga, todas al alcance de nuestro bolsillo. El ejercicio reflexivo, los juegos de concentración e incluso el análisis sistemático de nuestro acontecer diario, de los hechos y de nuestra vida interior nos ayuda a mantener nuestra mente despierta y alerta, viviendo en el aquí y el ahora.

Pero una vez que hemos aprendido a alcanzar  nuestra mejor capacidad de concentración necesaria para los efectos que la vida nos propone, inexorablemente nos preguntaremos qué es la verdad. Alguien le preguntó en una ocasión al V:. H:. Mahatma Gandhi –“¿qué es la verdad?”, a lo que él respondió: -“Es lo que te dice tu voz interior”. Y en cierta medida le respondió a la altura de la pregunta, ya que en la Mas:.  nos dicen que debemos de desarrollar nuestra conciencia, para poder discernir el bien del mal adecuadamente. Hay un enorme recorrido a través de ese eje transversal en los 32 grados masónicos que inicia con  las entrevistas para el profano y que en el programa tradicionalista de burilado para los aprendices es el Tema #7 del libro de Terrones Benítez, denominado “La Educación Masónica”, pero hay poco acompañamiento. Tal parece que de lo que se trata es de escuchar el grito interno de la vocación para buscar en vida nuestra verdad y despreocuparnos mucho de lo que sucede con nuestros hermanos neófitos.

Sin embargo, el camino verdadero para cada uno de nosotros habrá de aparecer conforme sigamos el llamado de nuestro ser interior, del llamado Maestro Secreto, que habrá de llevarnos hasta donde somos más útiles a la conformación del Gran Templo, que en el Cap:. Kad:. se menciona como la Jerusalén Celeste, que bíblicamente aparece como Nueva Jerusalén, que por el rumbo de Turicato sigue esperando que algún liberal –ahora sí, soldado de la Luz- se pronuncie en  contra de los atropellos cometidos en contra del estado Laico.

En todo este camino, no olvidemos jamás que construir el éxito es recorrer una sucesión de miles de pasos en muchos senderos paralelos, semejando más el tejido de una red para trasladarse de hoy al futuro posible y próximo.

Sin embargo, la verdad en este mundo también se ha expresado como todo aquello que es comprobable, eles decir, conocimiento relevante, científico, pertinente y sistematizado. La ciencia, para muchos seres humanos es la Verdad. En realidad, a través de la razón pura que nos marca la mónita de este Gr:. nos estamos aproximando a la verdad.

Para otros, desde la perspectiva religiosa, la verdad es de índole dogmática, única y está escrita en un libro sagrado. Un buen ejemplo de ello es la cita del Evangelio Según San Juan (Jn 8: 4-7) siguiente:

4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Por ello, más adelante afirma el Maestro Jesús, que “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn 8:32). Desde esta lógica tiene razón: la libertad depende de no estar atados a la irrealidad. Con ello, los propios dogmas que en ocasiones lindan en lo absurdo que proclamaron sus prevaricadores, fanáticos y malos exégetas se derrumban, es decir, la Biblia brinda antídoto en este pasaje en contra de las interpretaciones convenencieras.

En suma, tanto el religioso como  el científico tienen razón y se equivocan a la vez cuando aseveran que conocen la verdad sin haber comprendido el sendero oculto para ellos. El científico mira a la verdad desde una montaña, el filósofo la barrunta desde un valle, un religioso la atisba desde la arena del mar, el masón contemporáneo la contempla a través de su espéculo, pero el sabio vive nadando en ella; el epítome lo constituye el Maestro, quien  regresa caminando sobre las aguas a iluminar a todos los demás.

Pero, ¿qué es verdad?, ¿qué es mentira? Hay quien dice que la verdad es única para todos, exterior a la mente y dependiente de los hechos, es entonces conformidad de la mente con los hechos, de las palabras con los hechos y la mente. Vive en la verdad aquel ser humano congruente en pensamiento y acción con lo que sucede fuera de su persona.  Pero para conocer lo que sucede fuera de su persona tiene que entregarse al estudio de la Ciencia, las Artes y la Filosofía; para conocerse a sí mismo, debe volverse un Maestro.

No olvidemos que, a pesar de nuestra antigüedad, altos grados y condecoraciones, venimos a este Cons:. a estudiar quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, a conocer particularmente la moral, para saber cómo elevar templos A:. L:.  G:. D:. G:. A:. D:. U:. y cómo cavar pozos sin fondo a los vicios y bajas pasiones, para regresar a ayudar a nuestros semejantes constituidos ahora sí, en Soldados de la Luz, santos y puros, sublimes y perfectos. Altísimos ideales, ¡pero no esperemos a ostentar tanto para compartir un poco!

Conforme vamos avanzando en nuestra carrera como Aapr:. nos es cada vez más claro que la inteligencia subyuga y conduce la fuerza para desbastar imperfecciones. Por ello, usemos nuestras facultades humanas más elevadas a cubierto para resolver nuestros problemas y preocupaciones, ya que la solución a los problemas de determinada índole siempre se encuentran en un plano superior, al que el Maestro accede sin dificultad para desatar y transmutar lo que en su camino se ha atravesado para seguir adelante en su sendero, buscando los más nobles fines, solamente aquellos que pueden ser elevados a la gloria del G:. A:.  D:. U:.

Desde esta perspectiva, ser estudiante implicará entre muchas otras actividades, desafiar con el guante de la congruencia los acontecimientos que suceden, así como pasar por los tamices de la razón y la intuición todo aquello con lo que nos enfrentamos cotidianamente. Proclamarse estudiante no brinda patente de corso para lograr llegar a ser maestro, pero ser un aprendiz de masón y fijar nuestra atención y conciencia en descifrar por todos los medios humanos la realidad externa e interna, sí que nos ayudará a devenir en verdaderos Soldados de la Luz, que puedan proclamar al mundo entero que vivir congruentemente es ejercer plenamente nuestra libertad en búsqueda de la verdad.
Ccamp:. de Morelia, Michoacán, a 19 de agosto de 2012, E:. V:.
Frat:.

MDP
    ¡Es Cuanto!   

Guardianes de la Oportunidad Iniciática

“Para ser, es necesario hacer”.
Eliphas Levi

Son las Tten:. Mmas:. medios ritualísticos y alegóricos para ejercitar sobremanera nuestra voluntad y nuestra consciencia. Particularmente, la sabiduría divina se conserva pura por el silencio y se perpetúa por la iniciación. Esto en un plano intrarpersonal implica encontrar el secreto de nuestra existencia mediante la puesta a cubierto de toda indiscreción profana, cultivando la capacidad de no escuchar más voz que la de nuestra vocación. La manera de preservar contacto con nuestro ser es manteniendo la llama de la conciencia encendida –iniciada-.

Esto es particularmente valioso en estas épocas acuarianas, en donde la sabiduría tradicional ha sido socializada e incluso vulgarizada, ha hecho un particular anclaje en el exacerbado individualismo. En ello, la New Age y simuladas organizaciones piramidales han convertido a los profanos en seguidores de seudoiniciados.  La Mas:. ha tenido una gran cantidad de desertores, dentro y fuera de la Log:. y ello se prueba cotidianamente en instituciones iniciáticas y religiosas en las que se postulan altos ideales y compromisos que son incapaces de cumplir. Se han autoimpuesto pruebas incoherentes, que incluso acortan la existencia, como el celibato, ejercicios peligrosos y dietas fanáticas, pero cuyo cumplimiento les permiten salir al mundo a propagar la verdad. Sus túnicas violetas, blancas y amarillas, sus largas barbas, sus báculos y tiaras solamente generan parapetos tras los cuales no sabemos si se esconden sepulcros blanqueados.

Al interior debemos de cuidar en extremo nuestra postura ante la Iglesia Católica y su posicionamiento evangelizador y seudotrascendentalista expresado en “Educar para una Nueva Sociedad”, documento de 150 cuartillas publicado por la Conferencia del Episcopado Mexicano, es hasta el momento nula, siendo que nuestra principal preocupación es la educación no hemos podido establecer y articular un posicionamiento firme y digno. Máxime que se presenta un modelo en el cual “educar para la trascendencia” es definido como un “reencuentro con el trascendido”, y no como el eco de nuestras acciones en vida que retumbará por la eternidad. La voz debe ser alzada al respecto.

Vale también la pena subrayar lo sucedido desde hace años respecto a lo que hemos validado, permitido o hecho mutis respecto a personajes públicos que han recibido la iniciación masónica,  quienes sin duda han transgredido sus juramentos,  como Humberto Moreira, Tomás Yarrington y Elba Esther Gordillo, ya que por ser éstos poderosos, no hemos cuestionado en absoluto respecto a sus acciones como un colectivo, a pesar de que se evidencian sus acciones cotidianamente. Sobra decir que entre los 3 mil 500 delegados que aplaudieron a rabiar a Elba Esther en su relección estuvieron presentes Qq:. Hh:. incluso de nuestra Gr:. Log:. y jurisdicción provincial y ello no ha merecido ni siquiera un extrañamiento ó deslinde a tiempo.  Una laptop, un viaje a Cancún y la cercanía con “La Maestra” bastaron para hacer temblar nuestros juramentos en contra de la ignorancia, fanatismo y ambición. Tenemos mucho por rescatar de nosotros mismos de entre las aguas aún.

Por ello - como desde hace 12 años ininterrumpidamente- sigo trabajando por voluntad propia la Pr:. Cam:., único taller humano que reconozco como indispensable para seguir elevándonos por encima de nuestros vicios e imperfecciones, haciendo válida la premisa de Federico Engels, de que la manera única de evolucionar de mono a hombre es a través del tamiz del trabajo.

Hoy en día, bastan frases, imágenes de éxito, personalidades carismáticas y emblemáticas del  pensamiento positivo y la noción de que en solitario podremos alcanzar lo que queramos, para llenar las Llog:.. de personas aspiracionales, quienes en mayor o menor medida irán desertando en cuanto la Fil:. y Simb:. Mmas:. dejen de llenarles sus mentes de mantras y recetas para la vida. Los hombres selectos son pocos, raros y difíciles de mensurar más que en la longitud de su biografía y en la concatenación de sus actos.

Un sabio no debe de creer en lo que ignora, reafirmando con ello lo que verdaderamente sabe, y respetando lo que ignora, hay que guardarse de ello. La Mónita del Gr:. de Apr:. nos habla de despertar la duda filosófica, puerta al estudio de la Verdad, que constituye un auténtico sendero, una oportunidad iniciática real. La mónita del Gr:. 32° nos menciona la importancia de ser guerreros de la luz y de la libertad, protectores de la posibilidad de desarrollar nuestras mejores condiciones y facultades humanas.

Sin embargo, ¿qué es iniciación? Lorenzo Frau Abines señala de manera muy sintética que son aquellas ”ceremonias por las cuales se ingresa en la Or:., por medio de pruebas, juramentos y comunicación de misterios”. Abrir la puerta del templo implica comenzando tocando, pidiendo y deseando. Señalaba el gran Mago galo Eliphas Levi que toda intención que no se manifiesta por actos, es una intención vana, y la palabras que los represente es una palabra ociosa. La acción es la que representa la vida, manifiesta y comprueba la existencia de la voluntad.

Tal vez el acto más democrático que existe para los seres humanos es la oportunidad de iniciación, que como para los niños en la piñata siempre está a nuestro alcance, que en todo momento pende de un hilo el fruto del Árbol de la Sabiduría, colgando bajo y listo a disposición de nuestra percepción. Lamentablemente, deambulamos en la vida con los ojos vendados, incapaces de darnos a la tarea de paladear el agua, el vinagre y la miel, ante las cuales debemos de imponer silencio a nuestros apetitos y fobias, ya que detrás de cada sabor, detrás de cada visión, de cada percepción que nos agrada o desagrada existe una razón que la ha puesto en nuestro camino. Comprender esa razón y actuar en consecuencia es el destino de la educación de nuestra propia inteligencia y sentido de justicia.
Una vida productiva, austera y prolífica es particularmente favorable a la iniciación. La renunciación de los placeres inmediatos nos permite acceder a mayores niveles. El vencernos a nosotros mismos en los retos cotidianos nos permite lograrlo. No nos engañemos, el profano, el fanático, el ujier, el cortesano y los medradores siempre serán incapaces de entrar verdaderamente al templo por estar preocupados por llenar carencias primitivas, siendo ineptos para ganarse un espacio en la sociedad que a todo Mas:. le corresponde por legítimo derecho. La Mas:. no es un oficio, no es una manera de obtener riquezas o poder. Quien pretenda apoderarse de lo material y egóico a través de ella nunca pasará de ser uno más de aquellos que enganchados con el vacío de autocontrol dedican excesiva energía a los detalles de forma en nuestra Or:., sin lograr acertar con condiciones adecuadas para poder lograrlo.

Todos tenemos día a día incontables oportunidades iniciáticas. Es necesario restablecer la jerarquía del trabajo y el esfuerzo de la verdadera iniciación.  Para ello, propongo seguir esta ruta, de siete “R”s a analizar: Reconstituirnos a partir de las cenizas y caos en que se encuentra la sociedad y nuestra Or:. Reencontrarnos en el aprendiz que ha iniciado, del que hemos sido testigos de su ceremonial la Ten:. anterior. Refundirnos con nuestro aprendiz interior, no permitir que desfallezca nuestro ideal iniciático. Reivindicarnos con lo que hemos dejado de hacer. Cada iniciación es una oportunidad de comenzar de nuevo. Rememorar nuestra propia ceremonia de iniciación y actuar en consecuencia del impacto que representó en nosotros tal ceremonial.Renovar Ten: . a Ten:. nuestros juramentos y compromisos, para evitar que se abandonen por olvido u omisión. Retribuir lo que nuestros maestros han ayudado a que veamos, vivamos y aprendamos.

Esta puerta iniciática no se abre para todos. Como un colectivo, recorramos el sendero de nuestros Ggr:. Mmas:. todos, para acercarnos a la trascendencia, a nuestra graduación, que se dará cuando desencarnemos. Por ello, vivamos esta oportunidad iniciática, que ha llegado a nuestras existencias de manera espontánea y causal. Es momento de que desbastemos con más ahínco que nunca nuestra P:.B:. La iniciación no se regala, es concedida por lucha y por pruebas y alcanzable superando la iniciación sin negligencia. La simulación en el trabajo convierte a los obreros en perezosos. Vencer nuestros vicios e imperfecciones es labor de toda una vida. No cejemos en nuestros esfuerzos. No demos motivo a que nuestros avances se vean en entredicho. Desarrollando nuestra voluntad habremos de acercarnos a la congruencia, que ya hemos desbastado en abundancia, recordemos etimológicamente es equivalente de “oportunidades”.

Vista así, la verdadera oportunidad iniciática está al alcance de quienes son congruentes y por ende viven en la verdad de su realidad.

El iniciado de antaño se abandonaba completamente en vida y libertad en los templos, peligros y pruebas que le eran impuestas. ¿No es precisamente lo que se pide de nosotros en la iniciación? Convirtámonos con disciplina en discípulos del sendero que nos  llevará a conquistar la fuerza temperando el candor y visualizando la verdadera belleza en este Sob:. Cons:. Reg:.,  nuestra Alma Mater Studiorum  en la cual  nuestros compromisos asumidos nos brindan una plaza entre Ttod:. De nuestro Ttrab:. debemos nutrirnos Ten:. a Ten:., desbastando y siendo conscientes en el aquí y ahora en todo momento,  esforzándonos en la prueba y en la construcción de un testimonio viviente.

Ccamp:. de Morelia, Michoacán, a 21 de octubre  de 2012, E:. V:.
Frat:.

MDP:.
    ¡Es Cuanto!   



Bibliografía consultada.
Frau Abines, Lorenzo. (2001)  Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Tomo 1. Editorial Herbasa, México D.F.
Levi, Eliphas  (2001). Dogma y Ritual de Alta Magia. Ediciones Berbera. México D.F. pp.351

sábado, 7 de julio de 2012

La Jurásica Prevalencia


A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.                 
R:.L:.S:. 
Jurisd:. a la M:. R:. G:. L:. M:.  “Lázaro Cárdenas” del R:.E:.A:. y A:.
S:. F:. U:.
V:.M:.
Qh:.Hh:. Pastmasters,
Qh:.Hh:. Ttod:.

La Jurásica Prevalencia

 “Donde no hay justicia, es un peligro tener razón”.
Quevedo

Considero que, al igual que muchos otros mexicanos, con los resultados electorales he recibido una especie de iniciación en donde tendremos que asimilar de una vez y tal vez para siempre,  la realidad unívoca, el pensamiento hegemónico, el discurso unitario, es decir estamos presenciando la vuelta del autoritarismo. Durante muchos años, los que no creemos en la partidocracia hemos sido oposición de todos,  nos hemos mantenido sin tomar partido en la vida profana. En diversas ocasiones he colaborado con partidos políticos, pero jamás aceptando sin digerir sus colores, postulados y su exacerbado pragmatismo.

Consumatum est… Nada por hacer más que cerrar las puertas de nuestra visceralidad y encarar con frialdad que estamos rodeados de quienes participaron asquerosamente en la compra de conciencias, no solamente entre los lacayos sempiternos del poder, ni entre los miserables, ya que en la clase asaz ilustrada, entre la mediocracia, yace la aspiración a vivir del presupuesto tricolor, bajo cuyas enaguas se esconden los más intrincados tesoros.
Recuerdo, hace diez años, escribía sobre la fuerte conmoción estructural que sufrió el sistema político mexicano, que llevó a tomar medidas urgentes para asegurar su impronta: se cultivaron a los dinosaurios de incubadora. Hoy, el hijo del poderoso vuelve a desplazar a la militancia de años. En el sector juvenil, es prácticamente imposible que los mejores asciendan, salvo que sean abyectamente útiles al pensamiento unitario de nuestro sistema.
Estamos contemplando que hubo un dinosaurio que nunca se fue, que se consolidó durante diez años y encunó a sus crías para gobernar todo este siglo. Tal vez nunca más volveremos a ver en nuestras vidas un cambio de poderes, porque la última vez, el régimen duró 70 años, ahora regresan por más, evidenciando que han aprendido la lección.
Pero con qué cara vamos a protestar al respecto, si paralelamente, en nuestra M:.R:.G:.M:. presenciamos una escarnecedora Gr:. Circ:., que pretendió arrogarse resultados de los diputados locales, federales, de la Mas:. Fil:. de nuestra entidad y que tuvo un tinte fúnebremente electorero. Ante el espectáculo público de la pretendida modificación al Artículo 24, si me imaginé que la institución Mas:. debería de emitir un comunicado al respecto,  pero que paralelamente habría enormes manifestaciones en contra,  que la jerarquía masónica habría de tomar más en cuenta este tipo de situaciones y se generarían reformas sustanciales para abrir las puertas a los signos de los tiempos y de la evolución del género humano

Sin embargo, nada de esto sucedió, solamente se posicionó una causa para demostrar aparentemente resultados ante una Gran Maestría totalmente inerte y entregada a los intereses sectarios y viscerales que le han caracterizado desde su más arcaico arribo a nuestra institución, que debe de tener mejores filtros que nunca para impedir que advenedizos de tal calaña vuelvan a tomar el poder de dirigir a los masones.

Hay que decirlo,  tengo al menos 17 razones para estar inconforme con el estado que guarda la Masonería Michoacana.

1.       Estoy inconforme con la manera en la que se otorgan los grados.
2.       Estoy inconforme por la manera en la que se congela a los buenos masones que han tenido el valor de levantar la voz.
3.       Estoy inconforme porque los mejores hombres no necesariamente están dentro de la masonería.
4.       Estoy inconforme porque muchos de los mejores masones que he conocido se encuentran en sueños.
5.       Estoy inconforme porque toda mi generación del ajefismo se encuentra dormida.
6.       Estoy inconforme porque toda mi generación de aprendices están en sueños y muchas más se han sumado.
7.       Estoy inconforme porque cada vez hay menos logias simbólicas en Michoacán.
8.       Estoy inconforme porque los encuentros con los funcionarios y las representaciones públicas de la Mas:. se someten a consideración de quién sabe quien.
9.       Estoy inconforme porque a los más satanizados y delictivos hombres del país se les acusa de pertenecer o haber pertenecido a la masonería, como Elba Esther Gordillo, Humberto Moreira Valdez, Carlos Salinas de Gortari y Tomás Yarrington Ruvalcaba, entre muchos otros, y hasta el momento no haya habido un deslinde público de estos personajes.
10.   Estoy inconforme por el mal manejo que se les brinda a las cápitas y sacos de beneficencia en nuestra Gran Logia.
11.   Estoy inconforme porque no he podido ser un mejor masón en los últimos años, me pesa mi piedra.
12.   Estoy aún más inconforme porque no hemos evolucionado en lo colectivo.
13.   Estoy inconforme porque el liberalismo está silente en los medios masivos de comunicación.
14.   Estoy inconforme porque no hay una agenda pública liberal, nadie conoce exactamente que hacemos en lo social, en lo filantrópico, en lo político y en lo económico. Pareciera ser que nuestra agenda pública está totalmente determinada por los tlatoanis trienales que facciosamente se entronizan.
15.   Estoy inconforme porque ante las modificaciones al Artículo 133, el Artículo 24 avanza, las visitas del Papa y ahora el arribo de la más priista de las organizaciones políticas, la masonería no ha ejercido autocrítica.
16.   Estoy inconforme porque sé que esta inconformidad no tendrá eco, estoy inconforme de mi propia inconformidad que es insuficiente, que debería de resolver antes de que hubiese inconformidades. No creo en el Kybalión en el sentido de que todo va a su ritmo, creo que hay mucho por hacer para ir avanzando.
17.   Estoy inconforme con los procesos electorales de nuestra M:. R:. G:. L:. M:. “Lázaro Cárdenas” en los que los candidatos y sus planillas están repletos de discrecionalidad, de tráfico de influencias, de sesgo y de una enorme capacidad de fementir y corromper el proceso una vez más.

Por todo ello, con la mónita del Pr:. Gr:. en  la memoria y con la mano en el Ara de nuestras existencias,  es tiempo de reposicionar, reorientar y resignificar nuestra vida, de reajustar nuestras expectativas vitales, para redireccionar nuestros alcances y recursos para reconstruir esta nación. No queda sino apelar a las propias fuerzas, asumir nuestra realidad concreta en toda su meliflua brutalidad y seguirlo transformando con más ahínco que nunca, en la concreción de lo logial, en lo íntimo de nuestra vida familiar, en lo intrapersonal y en lo avasallantemente comprometedor de lo social.

Or:. de Morelia, Michoacán, a 07 de julio de 2012, E:. V:.
Frat:.

M:. D:. P:.
¡Es Cuanto!


domingo, 10 de junio de 2012

La Trascendencia

¡Stad Firmus Ut Incus Percusa! (Manteneos firmes, como el yunque al ser golpeado)
 Lema del Yunque 

 El objetivo de la vida es insondable. ¿Cuál es la finalidad última de nuestra existencia? Además de toda respuesta que implique nacer, crecer, reproducirse, ser feliz y morir, el ser humano existe para trascender, logrando morir por la idea para alcanzar la inmortalidad.

El objetivo de este trazado es explorar el concepto de trascendencia desde la perspectiva de las enseñanzas del Gr:. de Apr:. Mas:. e invitar a la reflexión al respecto en cada uno de nosotros. En la actualidad, dada la evolución humana, alcanzaríamos perfectamente a lograr metas trascendentes en cada uno de nuestros ámbitos de vida. Como padres de familia, profesionistas, deportistas, escritores, masones, hijos, amigos, feligreses, etcétera, debemos de pensar y plantear estratégicamente cómo y cuándo estaremos en disposición de alcanzar el punto de no retorno en el cual estaremos dejando un legado a la humanidad.

Es decir, cómo llegar a mantener nuestra existencia en quienes nos sucedan. Un ejemplo distantemente próximo de un hombre trascendente es el de Melchor Ocampo, quien dedicó su vida a forjar una nación. A diferencia de los patéticos gobernantes de hoy, quienes afanosamente buscan asegurar que su nombre quede para la posteridad, se empeñan en ponerles su nombre a calles, escuelas, puentes y fraccionamientos. Ocampo ejerció ese derecho con su propiedad Pomoca, mientras que en actual contrapunto, hay casos como el del COBACH de Guacamayas, Mpio. de Lázaro Cárdenas, que lleva por nombre “Mtro. Leonel Godoy Rangel”, quien perpetuó su legado enajenando el nombre de una escuela pública a la que convida de su buen nombre e imagen en vida. Por dignidad, por estar en entredicho su reputación, debería de renunciar a tal honor, que es diáfanamente un capricho de reyezuelo cuatrienal más que un reconocimiento por su grandeza humana.

Entonces, el nombre de uno en las calles y la autorrealización no necesariamente implican trascendencia, pero desde la subjetiva perspectiva de la felicidad humana, lo importante no es la trascendencia, sino sentirse trascendidos. En su momento, un hombre debe de dejar hijos ó libros, dicotomizaba Nietzsche. Hay quien determina cuál es la obra de su vida para que nunca en miles de años se olvide.

 Por ejemplo, el epígrafe de este Traz:. de Arq:. marca el sendero de la trascendencia, en cuanto a cómo la firmeza y resistencia ante la adversidad permite llegar a morir por la idea para alcanzar la inmortalidad a los miembros de esa sociedad de ultraderecha. Por otra parte, ha habido estudios respecto a las motivaciones del ser humano que nos ubican en las motivaciones que nos llevan a realizar nuestro mejor esfuerzo. El más tradicional es el de Abraham Maslow, quien en 1943 definió una pirámide al respecto.

Es impresionante conocer que en experimentos que se han realizado, las necesidades descritas en la pirámide de Maslow tienen una jerarquía. De la misma manera que quien puede dar jaque mate en el ajedrez ignora olímpicamente la captura de un simple peón, un ser humano e incluso animales como los perros, monos y elefantes, son capaces de priorizar las motivaciones más elevadas sacrificando las más elementales.

 Ha habido una serie de interpretaciones a la misma, por lo que comparto lo que he podido sintetizar al respecto y que hay quien diferencia entre necesidades de déficit (D-Needs) y necesidades de ser (B-Needs), que resultan evidentes bajo ese criterio:

 1. Trascendencia. Conexión espiritual. Implica lograr satisfacciones transpersonales, más allá del egoísmo, en quienes logran ayudar a los demás a autorrealizarse y les motiva encontrar otras personas autorrealizadas.

2. Autorrealización. Satisfacción y explotar el propio potencial. Está presente la creatividad, falta de prejuicios, aceptación de hechos y resolución de problemas. Existe autocumplimiento.

 3. Estéticas. Paz, belleza y orden, simetría (metamotivaciones): A las personas más evolucionadas, más que lo material les motiva la capacidad de resolver su vida y de alcanzar lo que es justo.

4. Meta-necesidades. (Valores supremos ). Necesidad de tener necesidades por resolver, lo cual te hace resistir la adversidad.

5. Actualización. Les motiva saber, entender, comprender, conocer. Hay un desarrollo de habilidades, gusto por el juego y la celebración.

 6. Autoestima/Confianza. Confianza y respeto por sí mismos, ser competente y ganarse aprobación y reconocimiento. Éxito, autoreconocimiento. Maestría y autovalía.

7. Pertenencia y amor. Confianza y afecto con amigos, familia, afiliación a grupos, vecinos, país. Importa ser aceptado y sentirse pertenecido a ellos. Existe intimidad sexual y desarrollo afectivo.

 8. Seguridad. Económica, material, acceso a bienes y servicios. No tener miedo, estrés ni ansiedad. Sentirse seguro y fuera de peligro. Hay una ley moral, propiedad privada. Ley en general y límites, una estructura de orden. Dependencia y protección. Vivienda y empleo.

 9. Fisiológicas. Agua, comida, vivienda, sexo, dormir, descansar, salud y aseo, respiración. Homeóstasis.

Retomando el término trascender etimológicamente, es proveniente de trans, más allá, y scando, escalar – ascender-, es decir, subir más allá. Es decir, hablaremos de derrumbar los límites de nuestra zona de confort y alcanzar lo que está más allá. Por sí misma implica excentricidad, salir de un entorno y alcanzar lo que está afuera, lograr la permanencia fuera de la inmanencia. Un pensador clave al respecto es Immanuel Kant, quien en su Crítica de la Razón Pura mencionó que se puede aprender especulativamente sobre la percepción, sensibilidad y entendimiento, lo que permite la trascendencia de los pensamientos.

Por otra parte, aventuro otra acepción, trascender también es saber lo que hay más allá del sendero (tras-sendero) de la vida. El diccionario habla de que puede ser entendida como “exhalar olor tan vivo y subido, que penetra y se extiende a gran distancia”.

Lo cual sería metafórico de nuestra propia existencia y de nuestras acciones cotidianas: es decir, nuestras acciones más primitivas, al igual que las más elevadas, irradian un rastro inconfundible para el resto de la humanidad. Procuremos no mancharnos por ello. La segunda acepción es sobre “algo que estaba oculto y empieza a ser conocido o sabido”.

Es decir, en el sentido de que una vez que conocemos nuestro sendero estamos en el camino de la trascendencia. Por eso se dice que un masón jamás volverá a ser profano por muy profundo que sea su sueño.

Una tercera manera de entender el término es relacionado con los “efectos de algunas cosas o personas, que se extienden o comunican a otras, produciendo consecuencias”. La trascendencia innegablemente arrastra y no requiere más explicación.

 Aunada a la anterior está la de “ir más allá de algo”, que tiene que ver con la etimología descrita anteriormente. Asimismo, se dice también de un concepto “que se aplica a todo, universalmente, como las de unidad y ser”.

 Lo verdaderamente trascendente no se limita a un contexto propio en su definición. Otra definición es la que aparece en el sistema kantiano, en donde la “trascendencia implica rebasar los límites de la experiencia posible”, en cuanto al ámbito racional y especulativo. Y finalmente, está la de “penetrar, comprender, averiguar algo que está oculto.” Que evidentemente implica hacer honor a la máxima que dice “Homo Noscete Ipsum” para comprender a la naturaleza entera y poder verdaderamente trascender.

 En esta Pr:. Cam:. del R:.E:.A:. y A:., dudamos para existir; ergo, existimos para trascender, libres de preocupaciones inherentes a la esclavitud del profano. Pertenecemos a la masonería especulativa, literalmente significa, ver a través del espéculo lo que sobreviene para nuestra existencia. En este momento, analizar, mirar, observar no logra la trascendencia, pero en el sentido kantiano, implica rebasar lo empírico para sublimarnos.

Pero para lograrlo, es necesario el importante factor de la preparación, es decir previamente realizar lo necesario para elevarnos –pararnos- después. Debemos dejar registros de nuestra lucha y pensamiento, que nuestra biografía siga burilándose transformando entornos y vidas alrededor. La deuda social, genética que tenemos con la humanidad es cubierta a través de nuestra trascendencia.

Simultáneamente, como iniciados que somos, debemos acercarnos a ese centro de poder que tenemos dentro de cada uno de nosotros, ese sancta sanctorum, esa Ara interior, ese maestro secreto, que nos ha guiado hasta donde hemos llegado actualmente.

Nobleza obliga: dinero, poder, estudios, prestigio implican responsabilidades de devoción, disciplina, servicio y ejemplaridad, que nos hacen construir un sendero del cual ya no debe de haber retorno.

 La reconstrucción de nuestra vida espiritual radica en buscar la trascendencia adecuadamente. Nos perdemos en construir casas, formar familias, en acumular recursos materiales, fama, reputación, pero ¿qué es realmente trascender para cada uno de nosotros?

 Or:. de M... 09 de junio de 2012, E:.V:.
Frat:.
M:. M:. Mas:. de Pants ¡Es cuanto!