sábado, 17 de enero de 2026

 


 

“Sembrar la DUDA FILOSOFICA en el espíritu del iniciado,

haciéndole tocar con el dedo la esclavitud en que ha vivido,

despertando en su corazón el sentimiento de su propia dignidad

   e impulsándolo al estudio de la verdad, libre de preocupaciones”. 

 

Mónita del Primer Grado

 

 

 

ORATORIA FINAL - GRAN TENIDA DE INSTALACIÓN

A LA GLORIA DEL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO

MUY RESPETABLE GRAN LOGIA MICHOACANA "LÁZARO CÁRDENAS" DEL RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO

MUY RESPETABLE GRAN MAESTRO

GRANDES DIGNATARIOS Y OFICIALES

VENERABLES MAESTROS Y CUERPOS MASÓNICOS INSTALADOS PARA EL EJERCICIO MASÓNICO 2026 DE LA ERA VULGAR.

VENERABLES Y QUERIDOS HERMANOS TODOS:

 

Nos hemos congregado en este evento canónico bajo la energía capricorniana, que conjunta, mengua y marca los signos de los tiempos hacia el deber, la responsabilidad y la autoridad moral pública y privada.

Estamos aquí por NUESTRA LIBRE Y ESPONTÁNEA VOLUNTAD.

Transitamos la ruta sagrada de treinta y tres grados del escocismo; camino iniciático que nos conduce de la inconsciencia a la sapiencia, que nos coloca en el sendero del autocontrol, de la recuperación de nuestra propia dignidad. Somos inflamados por las llamas voraces que devoran los minerales brutos y los acrisolan en el oro del conocimiento.

 

Inicia un ejercicio más. ¿O un ejercicio mejor? ¿Cómo desearemos recordarlo en esa Cena Solsticial?

Un ciclo donde pasaremos de la escuadra ante el compás. Donde lo terrenal se subordina a lo espiritual, donde la materia se rinde ante el espíritu. ¿Cuántos cambiaremos de columna, alcanzaremos un nuevo grado, permaneceremos activos? ¿Cuántos seremos mejores personas en este año?

Y ante este umbral sagrado pregunto:

¿Quién osará cruzarlo?

¿Callaremos ante la osadía, u osaremos ante el silencio?

Hermanos: el tiempo de la tibieza ha terminado. No vinimos aquí a calentar columnas ni a recitar de memoria rituales vacíos. Vinimos a ESTUDIAR EL RITO, a comprenderlo, a vivirlo, a encarnarlo en cada fibra de nuestro ser.

La presencia física no hace unidad por sí misma. Son la fraternidad verdadera y el acompañamiento consciente los que tejen el egregor que nos sostiene. Es la objeción de conciencia ante lo injusto lo que nos dignifica. Es ser ejemplos dentro y fuera de la logia lo que nos convierte en auténticos masones.

 

Practicamos un rito sublime que te lleva de la profanidad a la sapiencia; que te acompaña de ser un aprendiz titubeante para convertirte en un hierofante iluminado. Un camino donde cada grado no es un escalón de vanidad sino un peldaño de transformación, donde cada símbolo encierra verdades eternas que esperan ser descifradas por mentes preparadas y corazones purificados.

 

La religión del culto verdadero no está en cualquier otra parte. Está aquí, en el templo interior que cada uno construye con las herramientas de la virtud, en la catedral invisible que edificamos cuando nuestras acciones reflejan nuestros juramentos.

Hermanos, nunca lo olviden:

Cuando los masones verdaderos hablamos, la tierra tiembla.

La tiranía se estremece ante nuestra luz.

Nuestra autoridad moral es lo que verdaderamente gravita en el mundo profano.

Y precisamente esa autoridad moral, esa fuerza transformadora, es la miel que atrae no solo a buscadores sinceros, sino también a profanos ambiciosos, a traidores sin escrúpulos, a fementidos sin honor, a hipócritas, viciosos y catervas enteras de gavilleros. Es por ello por lo que decidieron camuflarse entre nosotros, usurpando nuestros símbolos para conformar sedicentes "Caballeros Templarios" y otras aberraciones que manchan nuestro nombre.

¡Basta ya de confusión!

Y ante la duda que el mundo profano pueda tener, gritemos con la fuerza de nuestras convicciones:

¿Quiénes somos?

Somos masones, en palabras del hermano iniciado Amado Nervo, somos "los gigantes de una raza magnífica de bronce". Somos herederos de tradiciones milenarias, custodios de conocimientos sagrados, arquitectos del porvenir.

¿A qué venimos?

Venimos a traer la luz donde hay oscuridad. A dejar un legado eterno que trascienda nuestras efímeras existencias. A insuflarle grandeza a nuestra patria. A contribuir con nuestra piedra pulida a la Gran Obra. A honrar al Gran Arquitecto de este Universo con la magnificencia de nuestras acciones.

Hermanos, el mundo nos reclama. Nuestra patria nos reclama. Michoacán nos reclama. Nuestras comunidades, nuestras familias, nuestra matria nos reclaman.

Nos reclaman ante las muertes injustas que enlutan hogares, ante la migración forzada que desgarra familias, ante el desempleo que roba dignidad y esperanza.

Nos reclaman ante un mal gobierno, ante una cleptocracia que se ha apoderado de los asuntos públicos, que ha saqueado los recursos que pertenecen al pueblo, que ha secuestrado los destinos de millones.

Nos reclaman ante la violencia, la corrupción, la impunidad que devora las entrañas de nuestro amado Michoacán.

¿Y qué haremos? Ser cuan masones somos capaces de ser.

¡NUNCA MÁS un masón acallando a otro!

¡NUNCA MÁS censurarnos para parecer políticamente correctos!

No en una tierra sembrada de minas personales, de intereses mezquinos, de silencios cómplices.

Que nunca nos callemos ante las miserias del pueblo. Porque, ¿quién en su sano juicio puede pensar que ser masón es más privilegio que responsabilidad, más oropel brillante que polvo y escombros de un mundo que debemos reconstruir?

Y escuchen bien esto, Hermanos:

Que nunca confundamos la masonería con el rito, ni el cascarón con la sangre viva que corre por sus venas. Porque así estemos en una sórdida catacumba, en una mazmorra oscura o en un calabozo inhumano, la savia seguirá corriendo hacia el egregor mientras nos reunamos tres o más EN SU NOMBRE.

Los templos pueden ser destruidos, pero el templo interior es indestructible. Las logias pueden ser clausuradas, pero la Logia Universal jamás dejará de existir mientras haya hombres y mujeres libres dispuestos a buscar la luz.

Este año que comienza, hermanos, cada uno debe comprometerse:

A NIVEL INDIVIDUAL: A pulir la piedra bruta de nuestro ser con el cincel de la autodisciplina y el mazo de la voluntad. A estudiar, a crecer, a evolucionar. A combatir nuestros vicios con la misma determinación con que combatiríamos a un enemigo mortal.

 

A NIVEL LOGIAL: A fortalecer nuestros talleres, a hacer de cada tenida un verdadero laboratorio de transformación. A rescatar la excelencia ritual, el estudio profundo, la fraternidad auténtica. A abrir nuestras puertas solo a quienes verdaderamente buscan la luz, no a quienes buscan contactos o prestigio.

A NIVEL SOCIAL: A ser protagonistas activos del cambio que Michoacán necesita. A denunciar la injusticia donde la encontremos. A defender al débil, a socorrer al necesitado, a iluminar al ignorante. A construir puentes de entendimiento en una sociedad fragmentada.

ELEVANDO LA VOZ: A proclamar sin miedo nuestros principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad. A defender la separación entre Iglesia y Estado. A promover la educación laica y científica, en un estado donde murieron 120 menores asesinados durante el ciclo escolar pasado. A combatir el oscurantismo, el fanatismo y la superstición dondequiera que levanten cabeza.

Lleven, hermanos, las bienaventuranzas masónicas a cada rincón donde pongan sus pies:

Bienaventurados los que buscan la verdad, porque encontrarán la luz.

Bienaventurados los que defienden al oprimido, porque construyen justicia.

Bienaventurados los que siembran conocimiento, porque cosecharán libertad.

Bienaventurados los que tienen el valor de ser diferentes, porque son arquitectos del futuro.

Mis venerables y queridos Hermanos:

Hemos elevado nuestra vibración en esta Gran Tenida. Hemos constatado que el liberalismo está vivo, que los ideales de la Ilustración siguen iluminando nuestro camino, que la razón no ha sido derrotada por el oscurantismo.

Aquí no solamente están reunidos un grupo de hermanos. Aquí están las mismísimas fuerzas vivas del escocismo michoacano. Los arquitectos del cambio social. Los visionarios que miran más allá del horizonte inmediato. Los espléndidos soldados de la luz que no retroceden ante la oscuridad.

¡QUE VIVA LA MASONERÍA!

¡QUE VIVAN SUS MASONES!

¡QUÉ VIVA MICHOACÁN Y QUE PARA MICHOACÁN VIVA LA MASONERÍA!

Que el trabajo siga venciéndolo todo, dentro y fuera de nuestros templos. Que nuestros malletes resuenen con fuerza transformadora. Que nuestras escuadras midan la rectitud de nuestras acciones. Que nuestros compases tracen círculos cada vez más amplios de fraternidad y conocimiento.

Hemos cumplido con nuestras obligaciones rituales, pero ahora comienza el verdadero trabajo: llevar la luz de este templo al mundo profano, transformar nuestros juramentos en acciones, convertir nuestros símbolos en realidades vivas.

Saldremos de aquí renovados, fortalecidos, comprometidos. Saldremos como verdaderos masones, dispuestos a cumplir con el mandato que nos impone nuestra condición de iniciados: ser mejores seres humanos para construir un mundo mejor.

Que la luz y las bendiciones más generosas del Gran Arquitecto del Universo iluminen nuestros pasos en este año que comienza, nos acompañen y permanezcan siempre con nosotros Que la fuerza de nuestro egregor nos mantenga unidos en la adversidad. Que el fuego sagrado de nuestros ideales nunca se extinga.

¡ASÍ SEA, AHORA Y SIEMPRE!

S F U

Los trabajos han sido justos, perfectos y apegados a nuestro Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

¡CUMPLIDAS VUESTRAS ÓRDENES!

¡ES CUANTO!

  

 

 

FRATERNALMENTE

“Labor Omnia Vincit”

Oriente de Morelia, a 17 de enero de 2026,  E:. V:.

 

 

M.∙. Mas.∙.  de Pants.

¡Es Cuanto!

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